Ecuador atraviesa actualmente un déficit de energía eléctrica debido a una disminución en la generación de sus principales centrales hidroeléctricas por condiciones climáticas adversas y el aumento de la demanda en los hogares.
La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair provee el 30% de toda la energía que consumen los ecuatorianos. Es vital para las industrias, para los hogares y para el funcionamiento de todo el sistema productivo. En estos días ha disminuido su aporte debido a la falta de lluvias en la cuenca amazónica, lo que ha provocado algunos cortes de electricidad. Esto refleja la importancia que CCS tiene para el país.
Durante el mes de marzo suele presentarse un periodo de estiaje en la cuenca amazónica, caracterizado por la disminución de las lluvias. Además, en la Costa ecuatoriana existe un incremento de temperatura que hace que la demanda energética suba al usar más los ventiladores y aires acondicionados.
Precisamente por esta razón, el plan de electrificación nacional contempla la diversificación de fuentes hídricas y la disposición de centrales termoeléctricas, que deben suplir la falta de energía en las centrales hidroeléctricas cuando no hay suficiente agua. El problema es que varias de estas centrales presentan condiciones de obsolescencia que limitan su capacidad de respuesta.
Además, las centrales Paute-Molino y Sopladora, ubicadas en la cuenca del río Paute, están operando sin una turbina debido a trabajos de mantenimiento. Esto ha reducido la capacidad conjunta de generación en aproximadamente 260 megavatios, lo que ha incrementado la presión sobre el sistema eléctrico nacional, explicó Dávalos.
En consecuencia, la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) solicitó a las empresas privadas que activen sus generadores propios como medida de contingencia para sortear la crisis. A esto se suma la pérdida de aproximadamente 400 megavatios de energía, que eran importados desde Colombia, y ayudaban a sortear la falta de energía en periodos de estiaje.
A pesar de las complicadas condiciones climáticas, Coca Codo Sinclair sigue produciendo la energía que conecta a los ecuatorianos y nunca ha dejado de operar en sus casi 10 años de funcionamiento. Lo importante es entender que, durante los periodos de estiaje, se requiere compensar la energía desde otras fuentes por lo que es necesario diversificar las fuentes de energía.